Se dice cuando alguien está con la energía por las nubes, emocionadísimo o con las pilas a tope para hacer algo. Puede ser por un plan que te ilusiona, por café de más o porque ese día amaneciste modo turbo. En Moquegua suena bien de calle y sirve para describir a alguien que no se queda quieto ni un segundo.
"Carlos estaba tan empilado antes del concierto que no paraba de saltar, gritaba las canciones y hasta se puso a hacer pasitos en la cola como si ya estuviera en el escenario."