Se dice de alguien que es bien estudioso y avispado para lo académico, de los que se les dan las materias, leen harto y sacan buenas notas sin sudarla tanto. Es como decir que es de libros, de cuaderno, de pura cabeza. En Boyacá suena a elogio, aunque a veces va con envidia sana.
"Oiga, ese Manolo sí está de letras, ¿no? Llegó al parcial sin trasnochar y aun así se sacó la nota más alta, mientras uno ahí sufriendo con el cuaderno."