Se dice cuando estás en modo curro total, currando a saco y sin parar, como si fueras el empleado del mes pero sin premio. Es una forma muy de calle de decir que andas liado con el trabajo, echando horas y energía. No es que te encante, es que toca. Y sí, suena a que no te da la vida.
"El Juanico lleva toda la semana de currela, del taller a casa y de casa al taller, y el jueves ni se asomó a la caña, el pobre."