Se dice cuando alguien está fuera de lugar, incómodo o desubicado en una situación. La imagen es clarita: un billete de dólar en el lomo de una vaca no pinta nada ahí, se ve rarísimo. Sirve para burlarse con cariño cuando alguien no encaja, no sabe qué hacer o está más perdido que el hijo de Lindbergh.
"Lo invitaron a la parranda vallenata y llegó con traje y corbata. Quedó como un dólar encima de una vaca, sudando frío y mirando pa’ todos lados."