Se dice cuando alguien está más perdido que un pulpo en un garaje: desubicado, sin saber qué hacer ni dónde meterse. Es como soltarlo en un sitio nuevo y que se quede mirando para todos lados, sin entender la dinámica. En Huila se usa mucho para burlarse con cariño del que anda en modo turista total.
"El parcero llegó al trabajo nuevo y estaba como pingo en cancha, dando vueltas con el carnet al revés y preguntando por la salida cada cinco minutos."