Se dice de alguien que está re cansado, con sueño pesado y la cabeza a punto de caerse, como un libro viejo juntando polvo en un estante. Va para cuando venís sin dormir, estás hecho bolsa y no te da el cuerpo. Suena bien santiagueño y medio exagerado, pero pega justo.
"Che, Juancito está como libro viejo, no para de cabecear en clase. La profe lo reta y él ni registra, se le cierran los ojos solo."