Se dice de alguien que vive pegado a la playa, como si tuviera un compromiso serio con la arena y el mar. No es literal, claro: es para vacilar al pana que siempre anda en traje de baño, bronceado y en modo relax, como si su casa fuera el malecón. Y bueno, en Nueva Esparta eso pasa bastante.
"Marico, Juan no pisa la oficina ni por error: amanece en El Yaque y anochece en la orilla. Ese pana está casado con la playa."