Se dice cuando alguien se saca de la manga una excusa bien jalada de los pelos para zafar de un compromiso o salir de una situación incómoda. Vamos, que te inventas cualquier cosa con tal de no quedar mal o de que te dejen en paz. Suena gracioso porque la milanesa no pinta nada, pero se entiende perfecto.
"¿Por qué no fuiste a la chamba hoy? No pues, saqué una milanesa y dije que se me perdió el DNI y por eso no podía ni salir de casa."