Se dice cuando alguien está metidísimo en algo y lo está dando todo, sin frenos y con actitud. Es como ir a tope, pero con ese puntito de chulería simpática, pecho fuera y cero vergüenza. Vale para currar, salir de fiesta o entrenar. Si lo sueltas bien, suena a energía desatada.
"En Sant Antoni, Marí se subió a la tarima y estaba a tope de pecho, bailando como si le pagaran por ello y animando a todo el bar."