Se dice cuando estás con mil cosas encima, a un ritmo infernal, sin un segundo libre. Entre laburo, trámites, gente que te escribe y planes que se enciman, vas corriendo de un lado a otro y no te da la vida. En Buenos Aires se usa un montón para resumir esa semana caótica que te deja con la cabeza a mil.
"Che, esta semana estuve a mil: laburo hasta tarde, subte explotado, cumpleaños el jueves y el sábado parcial. Llegué a casa y me quedé duro."