Se dice cuando el ambiente está re picante y la cosa se fue al carajo: quilombo, bardo, tensión y cero control. Es como avisar que ya no hay vuelta atrás y en cualquier momento explota todo, literal o figurado. Muy de calle para describir una situación desbordada, con gente nerviosa y caos en el aire.
"En el boliche se empezaron a empujar, cayó la cana y mi amigo gritó: rajemos ya, está todo parte, nos comemos un garrón."