Se dice cuando algo está en su punto máximo, con un ambientazo tremendo o una intensidad que no afloja. Puede ser una fiesta, un partido, una discusión o hasta el chisme del barrio. Es como decir que está prendido fuego, que no hay pausa y todo el mundo está a mil. Y sí, engancha.
Se dice cuando algo está intensísimo, como un calor que te derrite o una situación que se puso tensa, movida o hasta medio peligrosa. Vale para el clima, para un chisme que explotó o para un ambiente cargado. Es de esas frases que pintan la escena en dos segundos y te avisan: mejor con cuidado.