Se dice cuando algo está perfecto, impecable o justo como tiene que estar. Es como soltar un “de diez” pero con más ternura y un puntito de humor, ideal para comida, ropa, planes o cualquier cosa que salió redonda. Suena medio infantil a propósito, y por eso mismo queda simpática y pegadiza.
"Che, ¿probaste las empanadas de la tía? No te jodo, están pipí cucú, me bajé tres y sigo con hambre."