Se le suelta a alguien, muchas veces un chibolo, cuando es bien vivo, travieso y medio mañoso. No es que sea malo de verdad, es más bien que tiene una picardía brava y siempre encuentra la forma de salirse con la suya. Puede sonar a regaño con cariño, de esos que dan risa.
"Oe, mira al Jacinto: vendió gelatina en el recreo, se compró sus chucherías y todavía le sobró pa' la combi. Está hecho el diablo ese."