Se dice cuando alguien deja lo de siempre, lo de su pueblo o su rollo más tradicional, para ir de moderno o de ciudad. Vamos, que cambia las costumbres de toda la vida por postureo urbano, a veces para encajar o para que no le llamen paleto. Puede sonar a broma, a crítica o a las dos.
"Desde que volvió a Logroño ya no pisa el bar de siempre, se compra café de especialidad y dice que el chorizo es muy heavy. Vamos, que se ha quitado la boina pero bien."