Se dice cuando alguien se avienta un texto larguísimo, ya sea en WhatsApp, en un correo o en una tarea, como si estuviera redactando un libro sagrado. Sirve para quejarte de que se están pasando de intensos con el teclado y no van al grano. No es literal, pero a veces sí dan ganas de decirles: ya párale.
"Güey, le pregunté a Ana a qué hora era la carne asada y me escribió la Biblia con ubicación, lista de invitados y hasta el chisme completo."