En Boyacá se dice para hablar de pegarse una dormida brava, de esas siestas que te dejan nuevo y te desconectan del mundo. Es como decir que te tiraste a descansar sin afán, bien arropado y sin que te importe nada. Suena muy de campo, de sobremesa larga y ruana al hombro.
"Después del ajiaco y la sobremesa en la finca, me puse la traba en el corredor y ni con el gallo cantando ni con la olla sonando me levanté."