Se dice cuando alguien hace promesas o deja acuerdos que no valen mucho, porque se van a borrar al tiro, igual que si los escribieras en la arena de la playa y llega el viento o la ola. En Coquimbo suena bien gráfico y medio resignado, como diciendo: no te hagai ilusiones, compadre.
"Oye, si el loco juró que te iba a pagar el viernes, no te emocionís tanto: eso es escribir en la arena nomás, después se hace el leso y chao."