Se dice cuando hay un montón de gente escribiendo a lo loco, como si se hubiera desatado una fiebre de mensajes, notas o papelitos. Puede ser en un grupo de WhatsApp, en una reunión o en el salón, y suele venir cargado de chisme, queja o cuento. Vamos, un desorden de letras con sabor llanero.
"En el grupo de la familia eso fue un escribidero, mandaron audios, capturas y hasta cadenas. Y todo porque a Marta la vieron con un man por el parque."