Se usa para hablar del típico que se pasa el día estudiando, que parece que duerme abrazado a los apuntes y desayuna subrayadores. No es solo que saque buenas notas, es que vive para los exámenes y se sabe hasta los pies de página. A veces da envidia, a veces pereza, pero siempre va cargado de libros.
Se usa para hablar del típico que se pasa el día estudiando, con más apuntes que vida social y que llega a los exámenes con todo mascado. Suele ir cargado de libros, subrayadores y ojeras de campeonato. A veces da un poco de envidia, porque mientras tú improvisas, esa persona lo lleva todo controladísimo.