En Bolívar se dice cuando te vas a lanzar una parrillada de verdad, con carne asada, humo, salsa y la neverita full. Por extensión también vale para hablar de un planazo improvisado en casa o en el patio, con música y gente querida. Vamos, la excusa perfecta para comer sabroso y rumbear tranqui.
"Chamo, hoy en el patio nos vamos a echar una parrillada, trae hielo y unas birras, que los panas ponen la música y el humo lo pongo yo."