En Caracas se dice cuando alguien se va a beber alcohol con ganas, normalmente en plan panas, en una rumba o en una salida improvisada. No es solo tomarse una, es agarrar la jarra y dejarse llevar hasta quedar alegre o medio prendido. Ojo, que al día siguiente la resaca te pasa factura.
"Compadre, anoche nos echamos una jarra en la esquina y terminé cantando salsa a grito pelao, abrazado al poste como si fuera mi pana."