En Trujillo se dice cuando alguien se manda una huachafería, o sea, hace algo bien llamativo, exagerado o medio de mal gusto, como para llamar la atención. Puede dar vergüencita ajena, pero la persona lo hace con toda la seguridad del mundo. Sirve para ropa, poses, compras y cualquier show innecesario.
"Mira al Julio con lentes fosforescentes y parlante a todo volumen en la combi. Ese pata no camina, desfila, siempre echándose una huachafería."