Se dice cuando van a decidir algo al azar, casi siempre tirando una moneda al aire: cara o cruz y a lo que salga. Sirve para desempatar rápido sin armar drama, cuando nadie quiere ceder o da igual. Es de esas soluciones express que evitan discusiones y, la neta, a veces hasta se siente más justo.
"Nadie quiere ir por las pupusas y ya estamos peleando, mejor nos echamos un volado y el que pierda va a la tienda."