En Venezuela, un guayoyo es un café clarito, suave y bien rendidor, de esos que te tomas sin prisa. Echarse un guayoyo es juntarte con panas a tomar ese cafecito y ponerte a hablar de la vida, el chisme y lo que salga. Plan sencillo, barato y sabroso. Bendito guayoyo, la verdad.
"Nos echamos un guayoyo en la esquina y, entre sorbo y sorbo, terminamos rajando del jefe, del vecino y hasta del perro que ladra a las tres."