En Jalisco y buena parte del occidente de México, un chesco es un refresco, casi siempre de botella y bien helado. Echarse un chesco es ir por una soda para bajarla con calma, como mini plan de banqueta. Suena bien de barrio y cero formal. Ideal para el calorón o la cruda.
En Jalisco, echarse un chesco es tomarse un refresco, así de simple. También se usa para invitar a alguien a una soda como gesto de buena onda, para hacer la plática o para bajarle al calorón. No es nada fancy, es plan de esquina, tiendita y cotorreo tranquilo. Y sí, entra solo aunque digas que es por sed.