Se dice cuando alguien se lanza a hacer algo sin pensarlo demasiado, como tirarse a la piscina y ya verás cómo cae. Vale para decisiones rápidas, planes improvisados o meterse en un lío por valiente o por inconsciente. En Santander suena muy de calle, de: venga, pa’lante, que ya apañaremos luego.
"¿Que dejaste el curro y te apuntaste a surfear en Somo sin saber nadar bien? Madre mía, tú sí que te echaste al agua a lo loco."