Se dice cuando alguien se mete de lleno en algo y le pone un montón de ganas, energía y competitividad. Es como “darle con todo” o “meterle candela”, pero con ese toque oriental de exageración sabrosa: un camión entero de pique. Sirve para trabajo, deporte, juegos o cualquier reto donde te picas en serio.
"En la caimanera del domingo, Juan le echó un camión de pique, se barrió a medio barrio y todavía quería revancha."