Se dice cuando alguien diluye una idea, una historia o un plan por meterle demasiada vuelta, demasiada excusa o puro cuento. Es como aguar el caldo, que al final queda desabrido y sin gracia. Úsalo cuando alguien exagera, se va por las ramas o le quita fuerza a lo que estaba diciendo.

"Parce, el man arrancó contando que conocía a Shakira y terminó echándole tanta agua al caldo que ya estábamos hablando del clima en Barranquilla y ni una foto mostró."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!