Se dice cuando alguien propone tener sexo rápido, sin mucha ceremonia y casi de improviso, como para quitarse las ganas en un huequito del día. Suele sonar pícaro y medio en secreto, tipo plan express antes de que llegue alguien o se acabe el tiempo. Vulgarcito, sí, pero bastante común.
"Oye, ¿y si nos echamos un rapidín antes de que llegue tu jefa? Nomás tantito y ya, que luego se arma el drama."