Se dice cuando alguien se sube de improviso a cantar, tocar o participar en un show sin haber ensayado, nomás porque se prendió el ambiente. Es como un cameo musical o teatral, pero bien a la mexicana: espontáneo, con desparpajo y ganas de lucirse tantito. Si sale bien, se arma la fiesta. Si sale mal, igual da risa.
"En la Guelaguetza se fue la luz y mi primo Paquito se aventó a echar un palomazo con la guitarra, y hasta los turistas andaban zapateando."