Se le dice a alguien que cae a una juntada y, sin hacer nada “malo”, te baja la energía del lugar. Entra y se corta la risa, se pone todo tenso o medio incómodo, como si hubiera cambiado el clima. Es una forma graciosa de decir que trae mala vibra o que apaga la buena onda.
"Che, no lo invites al asado: cae, se queda serio mirando el fuego y en cinco minutos ya somos todos un velorio. Es un frente frío, te apaga la buena onda."