Se le dice a alguien que es muy hábil para salirse con la suya, sobre todo cuando hay un lío de por medio. No va de pintar cuadros, va de tener labia, ingenio y cara dura en el buen sentido. En Nueva Esparta se suelta mucho para admirar esa viveza que resuelve todo a lo criollo.
En Risaralda se le dice a alguien que tiene una labia brava y una habilidad tremenda para convencer, zafarse de un lío o salir bien parado con pura carreta. No es que pinte cuadros, es que habla tan bonito que te vende la idea y hasta le crees. Y sí, a veces da rabia, pero qué talento.