Frase coloquial que se usa para hablar de cambiar una situación complicada, incómoda o que ya no conviene, como si le dieras la vuelta a una tortilla en el comal. También puede usarse cuando alguien se voltea de bando o cambia de opinión de forma muy conveniente. Y la verdad, la imagen mental siempre da un poco de hambre.
Se usa cuando alguien se inventa una excusa bien chafa o empieza a darle vueltas al asunto para zafarse de una bronca o de una situación incómoda. Es como ver a la banda patinando con pretextos en lugar de hablar claro. Suena muy de la raza que no quiere quedar mal, pero tampoco quiere hacerse responsable.