Se dice cuando algo te pone a mil y lo estás gozando de verdad, con una emoción bien intensa. Es como estar en modo euforia, vibrando alto y sin frenos, ya sea en un concierto, una fiesta o cualquier plan que te voló la cabeza. Suena fuerte por lo de cojones, pero justo por eso pega más.
"Papi, el jangueo estuvo tan brutal que vibré con cojones hasta que salió el sol y todavía tengo la voz jodía."