Se dice cuando hace un frío que te deja tieso, de ese que te corta la cara y te obliga a subirte la cremallera hasta las cejas. Muy típico por el norte, y en Cantabria con el aire de la bahía se nota el doble. Vamos, que no es fresquito, es rasca de la seria.
"Julián, ponte el plumas, que en Santander hoy echa una rasca que sales a por pan y vuelves con la cara como un filete congelado."