Se dice cuando alguien se pone a halagar de más, a soltar piropos o cumplidos para caer bien y conseguir algo. Vamos, que te está endulzando el oído y echándote crema para que aflojes. No siempre es mala onda, pero muchas veces huele a interés y a que viene con petición incluida.
Se usa cuando alguien halaga a otra persona, le suelta cumplidos bonitos o la pone por las nubes, muchas veces con alguna intención escondida. Puede ser para ligar, para caer bien al jefe o para conseguir un favor. Es como repartir piropos estratégicos, que a veces son sinceros y a veces huelen a interés.
En Yaracuy se usa para hablar de cuando alguien halaga a otra persona con palabras bien bonitas, a veces medio empalagosas, que te dejan todo sonrojado. Es como tirar piropos, pero con un toque más dulce y zalamero. Y aceptémoslo, a veces uno se hace el digno, pero esos cumplidos alegran el día.