Se dice cuando dejas a alguien más perdido que la cresta, confundido o medio atontado porque le explicaste algo enredado, le cambiaste la versión tres veces o hablaste puro chamullo. Es como dejarlo dando vueltas, sin cachar nada y con cara de ¿qué onda?. Bien chilena y bien gráfica, la verdad.
"Le expliqué el Excel con macros, tablas dinámicas y no sé qué más, y el compadre quedó mirando al techo, lo dejé con el pato mareado."