Muletilla bien tucumana para decir “capaz”, “tal vez” o “puede ser”. Se usa cuando no querés comprometerte del todo y dejás la respuesta en el aire, como con una duda simpática. Suena a que deberías hacerlo, pero entre la fiaca, la logística y la vida, no lo asegurás ni ahí.
"¿Vamos al cumple del Chueco esta noche? Deberío, si el auto arranca después de la siesta y no pinta tormenta."