Se dice cuando alguien se pone intenso, insistente o ladilla, como el perrito que te toca con la pata para que le pares bolas y no te deja en paz. Va para panas que repiten lo mismo mil veces, piden y piden o se pegan demasiado. No es grave, pero cansa y provoca decirle: ya, bájale dos.
"Marico, Pedro está dando la pata desde ayer con lo de la rumba, que si la lista, que si el hielo. Ya pana, bájale dos y deja la ladilla."