Se dice cuando alguien te pega una habladera o una presencia intensa y no te suelta, hasta que quedas fastidiado y buscando cómo escapar. Es como que la persona se te “pega” encima, tipo lapa, y te drena la paciencia. Muy de panas, pero cuando te la dan, provoca desaparecer un ratico.
Se dice cuando alguien te está cayendo encima con la cháchara o buscándote favores, como una mosca que no deja de molestar.