Se dice cuando alguien monta jaleo, mete prisa o no para de dar la tabarra para que se haga algo ya. Puede ser por nervios, por impaciencia o por ganas de liarla un poco. Vamos, que en vez de hablar normal, sube el volumen y te calienta la cabeza. Muy de patio y de bar.
"Íbamos de tranqui y, de repente, Pedro empezó a dar la bulla con que nos piráramos ya al garito, que se nos iba a hacer tardísimo."