Se le dice a alguien para pedirle que te preste atención, como un “escúchame bien” pero en plan callejero. Suele salir cuando vas a soltar un chisme, una historia jugosa o algo que no quieres repetir dos veces. Es medio mandón, pero con gracia, y funciona perfecto para enganchar a la gente.

"Oye, manín, dame la oreja un chin, que lo que pasó en la esquina anoche está fuerte y tú no te lo vas a creer."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!