Se dice de un sitio pequeño y medio escondido, un rinconcito apartado donde te metes a hacer lo tuyo sin que te molesten. Puede ser un hueco, un recoveco o ese bar diminuto que solo conocen los de siempre. Muy de andar por casa y con sabor norteño, de los que te sacan una sonrisa.
"Quedamos en el currutuco de la esquina, el que está detrás del parque, y echamos unas partidas sin que nos dé la chapa nadie."