Manera cariñosa y medio burlona de llamar a la computadora, como si fuera un trasto grandote o una bestia vieja. Se suelta mucho cuando el equipo está pesado, lleno de programas, se queda pegado o va a paso de tortuga. Tiene ese tono de queja con humor, como regañando al aparato.
"Chamo, este computrón se quedó pegado abriendo el Word y yo con la entrega encima. Reinicio, rezo y nada, va más lento que una arepa fría."