Se dice cuando dos personas se besan con ganas, de esos besos largos y bien intensos, como si se fueran a devorar. No es un piquito tierno, es más bien chapar fuerte y sin vergüenza, normalmente en público y dando espectáculo. Medio grasa, medio romántico, pero imposible no mirar de reojo.
"Che, ¿viste a Juan y Lucía en la fiesta? Estaban comiéndose la boca al lado del parlante, y la tía Marta mirando como si fuera un reality."