Planazo típico madrileño que va de encadenar birras pequeñas en bares distintos, casi siempre con algo de picoteo y mucho salseo de conversación. Es esa excusa perfecta para alargar la tarde hasta que el metro cierra o la tarjeta empieza a llorar. Y hay que admitir que es casi religión en Madrid.
Plan mítico madrileño que consiste en ir de bar en bar con colegas a tomar cañas, picar algo y rajar de la vida. No es solo beber cerveza, es el deporte oficial de la ciudad y la excusa perfecta para alargar cualquier quedada. Y seamos sinceros, decir que no a unas cañas en Madrid es casi delito social.