En Tucumán se dice cuando te toca manejar sí o sí y te quedás de conductor todo el viaje, mientras el resto va pancho, durmiendo o tomando mate. Es como ser el conductor designado, pero con ese gustito a que te lo encajaron y no zafás ni a palos. Muy de ruta y de grupo rata.
"Íbamos a Tafí y los vagos se hicieron los dormidos, así que me clavé de chofer todo el camino, ni un relevo y encima pararon por sanguchitos."