Se usa para decir que algo quedó hecho un desastre, mal armado o chapucero, como una improvisación que salió torcida. Vale para un arreglo, un trabajo, una comida o cualquier invento que termina dando pena. Es como decir que quedó un churro, pero con ese toque de monte, rústico y medio salvaje.

"Pana, el primo quiso “tunear” la bici con alambre y cinta y quedó un churro de monte. Se le cae el asiento y frena con los pies."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!