Se dice de alguien que está especialmente animado y con una energía que salta a la vista, como si fuera echando chispas. Vale para la persona que no para de hablar, bromear y tirar buen rollo en cualquier plan, incluso un lunes a primera hora. No es insulto, más bien un piropo con gracia.
"Hoy Pilar ha venido chispeante, se ha puesto a contar chistes en el bar y al final hasta el camarero le ha sacado una tapa extra."